Dos cosas...
Dos cosas…
1) A 40 años de 1968, seguimos volteando a ver las primaveras, las Pragas, Paris, Tlatelolcos y les damos valores que a mi simple opinión hemos sobredimensionado y es la falta de encontrar en nosotros razones para admirarnos, somos la generación nacida en los 60´s, esa, la que no vimos en realidad el 68, esa, que siempre hemos necesitado héroes porque la juventud la vivimos en crisis y crisis y mas crisis económicas, esa, que esta necesitada de encontrar rostros que seguir, y hay vamos buscando postales del Che y otros que no tuvimos el gusto de conocer y olvidamos lo que hemos hecho, somos la generación del cambio, bueno o malo, pero, cambio, hemos sido los artífices de los grandes cambios en el mundo, somos los que hemos confiado en el voto y la democracia, somos mucho mas que “la imaginación al poder” y “prohibido prohibir”, si nos damos la oportunidad de dejar de pensar de forma individualista, nos daremos cuenta, que somos una generación que desde los 80’s construyo los grandes cambios, que al día de hoy con su voto a cambiado al mundo, somos una generación que no se ha confundido, y no ha querido cambiar el poder desde el poder mismo, somos una generación que ha logrado cambios y que tristemente seguimos volteando a 68 buscando héroes, cuando los verdaderos héroes somos nosotros y nuestro voto.
2) México se ve envuelto en un debate, increíble debate, acerca de las tribus urbanas como se les ha llamado, esas tribus que habitan este país y que parece habitan otros países, pero lo increíble es que gente de la generación arriba mencionada sea la que opine y queremos entender algo que es lejano y la brecha generacional nos impide ver claramente, y ahí vamos hablando de emos, punketos, skatos, cholos, darketos… sin posibilidad alguna de entender los porqués, de entender que estas minorías existen, pero, su voz no esta en los medios, y las pocas que están, están sujetas de clichés y leyendas urbanas que nos hacen temblar. Creo que hemos hecho una generación donde la televisión se ha vuelto la nana de nuestros hijos, donde la computadora les presenta amigos que están a miles de kilómetros y así evitamos que ellos, nuestros hijos, tengan contacto personal, pequeños grupos de amigos se identifican y hacen filosofías y maneras de ver la vida, vida que no ha sido observada por nosotros, no preguntamos que son, que sienten, porque creemos que nos dirán: depresión, falta de cariño, falta de comunicación y oportunidades… pero, haríamos bien en no prestarles espacios, sino dárselos, que sean de ellos y que, ahí ellos nos digan quienes son, porque su nana solo sabe de raiting y no logra explicarnos nada cierto.

Rosana dijo
Luis , este post hay que leerlo detenidamente para hacer un comentario, por eso seguramente el mio ( si es que te interesa ) demorará , lo bajé a word para leerlo a fondo y asi poder hacer un comentario a la altura del post
7 Mayo 2008 | 03:23 AM