Mientras Lola empieza a salir a la calle, y en su cara se denota sorpresa, México se sumerge en un debate, donde solo opinan políticos y ningún profesional de la industria petrolera, sin aun haber ningún plan o propuesta para modificar PEMEX, y el debate apenas comienza, en la izquierda mexicana emergen dos claras corrientes, la izquierda que busca diálogos e intercambio de ideas y la izquierda que se sume en la intolerancia y en la necesidad de poner a la violencia por encima del debate, ambas partes, brazos de un mismo partido al parecer sufren de distrofia muscular.

Ninguna de las dos partes propone plan alguno, pero bombardea mediaticamente a diario el “NO A LA PRIVATIZACION DE PEMEX”, pero aun no se escucha la razón del “NO”, solo existen miles de pretextos entre ellos, la inoperante y fantasmal: Soberanía; la cual naufraga en el discurso de la izquierda, en la demagogia mas pobre y fuera de contexto, el único hombre que hasta el momento ha puesto en alto la idea de que la izquierda es un ámbito lleno de ideas, de propuestas, de análisis, donde habitan los hombres inteligentes desde que se invento la misma izquierda, un hombre que ha sido tachado en el zócalo capitalino de traidor, ese traidor les da ahora una lección de lo que se supone debe ser la izquierda, Cuauhtemoc Cárdenas llena el recinto de San Lázaro con sus ideas y perspectivas de lo que de pasar en la empresa petrolera mexicana, prende focos amarillos y propone, pone ante los ojos de los representantes del pueblo lo que debe ser PEMEX, por otro lado el gobierno federal aun no esboza ni siquiera en borrador lo que será su propuesta, y el PRI usa a un hombre para plantear sus ideas, que nunca se ha caracterizado por ser hombre de ideas brillantes, Labastida se hunde en sus palabras, tal vez la izquierda esta temerosa de sus ideas acerca de PEMEX sean muy parecidas a las ideas de un partido de derecha que hoy gobierna este país, tal vez estemos por ver una votación en la Cámara de Diputados donde las coincidencias nos lleven a ver algo inédito, PRD y PAN votando a favor una transformación de nuestra empresa petrolera, ese grupo al que le llaman traidor, colaboracionista y demás, tal vez estemos prontos a ver a una izquierda que dialoga, propone, sugiere y hace uso de su peso especifico en el Congreso y que sabe invertir el voto ciudadano que obtuvo en 2006, esperemos que esa izquierda aparezca y que día a día vaya logrando acuerdos, acuerdos donde pueda incluirse su propuesta y su agenda, mientras que esto ocurre Lola sigue intentando entender la calle.